jueves, 11 de agosto de 2016

Coq au Vin

Gallo al vino

Para esta ocasión, vamos a realizar una de las recetas más conocidas y prestigiosas de la cocina Internacional. Uno de los platos emblema de la mejor cocina del mundo -la Francesa- que resulta increíblemente fácil de realizar.
Se tarda más o menos una hora organizando los ingredientes y otra cocinando el platillo.

Entremos en Materia:

Ingredientes:


  • 1 pollo de buen tamaño (aunque la receta viene siendo "Gallo al Vino" no recomiendo hacerlo con gallo porque queda terriblemente duro, por lo que un polluelo fortachón es mejor.)
  • 200 Grs de tocineta (si su presupuesto o las posibilidades de hallarla son escasas, reemplácela por cuero de cerdo o una buena salchicha especiada, que fue lo que hice yo) en cuadros
  • 250 Grs de champiñones cortados en lonjitas no muy delgadas
  • 250 Grs de Cebolla Cabezona (en mi casa usamos roja porque nos gusta más su sabor)
  • 2 o 3 zanahorias partidas en cuadritos pequeños
  • Ajos al gusto
  • una botella de vino (puede ser tinto o blanco, pero NO puede ser vino dulce, debe ser vino seco) 
  • Margarina
  • Aceite de Oliva
  • Sal y Pimienta

Preparación:

Para empezar limpiamos el pollo y lo partimos en 6 o 4 partes. El pollo no debe tener menudencias ni debe estar congelado. Luego lo sazonamos con sal y pimienta al gusto. Si nos sobra el tiempo y el vino, podemos dejarlo macerar toda la noche en vino y cebolla, pero esto es opcional.


Elegimos la olla donde se ha de preparar la receta; debe ser lo bastante grande como para que el pollo quepa con comodidad en ella. La ponemos al fuego y una vez esté bien seca, le ponemos media taza de aceite de oliva y dos cucharadas de margarina. Se puede hacer con solo uno de estos aceites, la margarina da sabor y el aceite de oliva resistencia a la alta temperatura:




En esa mezcla, dejamos caer la tocineta (o su reemplazo) y lo doramos a fuego medio.



Una vez que dore la tocineta y haya soltado su delicioso sabor, agrega la cebolla y sofríela.
Si el reemplazo de la tocineta fue carne de cerdo, antes de poner la cebolla hay que retirarla, porque de lo contrario seguirá friéndose y se quemará.
Una vez que la cebolla esté transparente (5 a 10 mins a fuego medio) podemos agregar los champiñones. 
El orden en que se agregan los ingredientes es importante: lo primero que se agrega es la tocineta para que dé sabor, luego la cebolla para que coja el sabor de la tocineta y aporte su sabor y por ultimo los champiñones, porque son frágiles y no necesitan cocinarse tanto.




Los champiñones se cocinan solo un par de minutos y se pone el ajo. En este caso usamos pasta de ajo marca X, una cucharada porque teníamos invitados, que si no, hubiéramos usado muuucho más :P



Con un par de minutos más, agregamos la sal (en este caso Refisal de Finas Hierbas) más que nada porque en mi casa somos adictos a esta sal, aunque no es buena idea usarla para cocinar)

Ponemos el condimento de último, porque el agregar sal (y pimienta, caldo de gallina, comino, curry o lo que sea que usemos para cocinar) hace que se peguen más fácil los alimentos a la olla, así que mejor dejarla de ultimas.


Una vez todo se haya cocinado, hay que retirarlo de la olla y sacarlo aparte (reservar) destapado, para que no se llene de agua evaporada. Si hicieron lo suficiente, pongan un cucharada sobre un pan y verán qué cosa tan sabrosa. :D

Ahora, pongan el pollo en la misma olla donde se cocinó el guiso, con un poco más de aceite, y salteen el pollo ligeramente. Lo que se busca es que el cuero "selle" y no se le escape tanto jugo al cocinarse. La idea no es freirlo, solo tostarlo ligeramente.




A continuación, agreguen la zanahoria en cuadritos y dejen que se cocine con el agua que soltó el pollo un par de minutos.

Y... por eso es que la receta se llama así: dejen caer la botella de vino sobre el pollo y la zanahoria y pónganlo a todo gas. Fuego alto para que cocinen el pollo y la zanahoria




Tras mas o menos 15 minutos de cocción el pollo debe verse de este color (si usaron vino tinto, claro), lo que demuestra que empezó a absorberlo.



Cuando al entrerrar el tenedor en un muslo de pollo lo sientan suave, es hora de agregar los ingredientes que se habían preparado previamente, todo lo cual se revuelve.
Si el pollo se está secando, pueden agregarle media taza de caldo de pollo (si lo tienen preparado de antes, o si no, el agua caliente con medio cubito de caldo de gallina)




Así se ve el guiso durante la parte final de su cocción, que no debe ser mayor a 15 minutos.





Este es el aspecto del pollo ya cocinado. Tenemos un muslo de pollo con todos los ingredientes a un costado y bañado en la salsa.




Y este es el aspecto del plato servido:

Lo ideal es servirlo con arroz blanco y alguna ensalada sin aderezo (lechuga y tomate, por ejemplo) ya que el pollo tiene bastante salsa, pero de sabor tan sutil, que aderezar la ensalada lo ahogaría 


Y su quieren postre....

En mi casa lo servimos con Gelatina de frutas (gelatina en la que pusimos cóctel de frutas el almibar... Usamos el almíbar para hacer la gelatina, por cierto) junto a un par de galletas wafer y crema de leche (el contraste de la gelatina dulce con la crema sin azúcar es delicioso).

sábado, 6 de agosto de 2016

Omelette de queso y ajo

El asunto de los afrodisíacos (especialmente los que se ingieren) siempre me ha sido interesante. A muchas personas, creo.
Isabel Allende escribió un hermoso libro llamado "Afrodita" (después haré un post del libro, que se lo merece sobrado) donde se centra en este tema... después de releerlo por vez numero mil y de ver "la Joven de las especias"  creé mi propia receta afrodisíaca, no apta para vampiros:

Omelette de Queso y Ajo

Ingredientes

Los ingredientes son sencillos:
Pasta de Ajo, sal de finas hierbas, un par de huevos por comensal y una buena porción de queso doble crema, rallado, y por supuesto, aceite para freír. El relleno puede cambiarse por jamón u otro a elección, pero el queso es apuesta segura.
Hago la cuña con las marcas, porque me parece que son las mejores, y la sal de refisal es la única (que me conste) que viene en este sabor (el de hierbas).
Obviamente, se puede hacer la mezcla de las hierbas (orégano, perejil, laurel, tomillo...y si tiene la buena fortuna, un par de hebras de azafrán y pimienta) y la pasta de ajo casera (dejándola lo más fina posible en mortero o procesador) pero como dice Allende, si me concentro demasiado en a preparación, no podré disfrutar de sus efectos.

Ahora, el paso a paso:

Paso 1

Lo primero que se hace es poner a calentar el aceite, para asegurarnos que esté bien caliente al momento de freír los huevos. Puede usarse aceite de oliva (como es este caso) aceite de cocina corriente o mantequilla o margarina. Si se usa alguna de éstas última, lo ideal es calentarlas solo momentos antes de hacer el omelette para que no se quemen.




Paso 2


 Luego, debe ponerle la sal, que previamente debe haberse agitado, para que las hierbas se distribuyan mejor. La sal debe ir al gusto

Paso 3

Luego se pone la pasta de ajo: la cantidad aproximada por omelette es de una cucharadita de postre, pero si no temen al ajo, pueden ponerle tanta como deseen.


Paso 4

Ahora deben batirse los huevos. Deben batirse con bastante fuerza y de vez en cuando, pescar los grumo de pasta de ajo que queden y romperlos con el tenedor o batidora para que no salgan enteros en el omelette. La idea es que queden algunos, pero que sean pequeños, muy discretos, para que solo se note el sabor.




Paso 5

Ya que estén bien batidos, se ponen en la sartén (de preferencia con teflón o antiadherente) con el aceite bien caliente. Es importante que sea una sartén grande, para que el omelette quede de buen tamaño. Si es muy pequeña, el omelette quedará demasiado gruesa y se perderá el relleno.





Paso 6




La idea es distribuir el batido por toda la sartén, que la cubra totalmente, pues es así que toma la forma ideal. Para ello, tendremos que girar el batido en al sartén varias veces para que cuaje.








Paso 7


Sabremos que está a punto cuando al mover la sartén el omelette se desplaza, lo que demuestra que está tostadito por debajo y ya no se pegará








Paso 8


Ese es el momento de darle vuelta. Si no tiene la habilidad de agitar su sartén y darle un vuelta tipo chef de película (Yo si la tengo, merced a mucha práctica) pueden usar una espátula, cuidando de no romper la omelette




Paso 9





Así se ve cuando se le ha dado la vuelta; ahora debe dejarse cocinar por el otro lado a fuego bajo.











Paso 10


Pasados unos segundos, ponemos el queso rallado (o el relleno elegido finamente picado) en la omelette










Paso 11


Lo ideal del relleno es que solo ocupe la mitad de la omelette; debe tenerse en cuenta que en este caso el sabor del omelette no está en el relleno, sino en las hierbas y el ajo,. así que es mejor un relleno liviano.










Paso 12



Aquí se ve el delicioso queso fundiéndose, momento ideal para cerrarlo. 







Paso 13



Se mete la espátula por el lado contrario al del relleno y se dobla con cuidado, para que cierre.














Aquí tenemos nuestra omeltte terminada y deliciosa, lista para ser devorada por dos amantes  




Si se desea cambiarle el sabor, se puede cambiar la sal de hierbas por una pizca de sal común y una cucharadita de postre de curry, que sin duda le dará un sabor verdaderamente oriental, y si les gusta el curry, les sabrá a gloria.



¿Con qué acompañarla? depende de cuando se sirva, si es para un desayuno, puede ser con pan tostado con mantequilla y café o te. Si es un platillo de cena, unas tajadas de baguette y una copa de vino blanco seco serán el complemento ideal.

jueves, 4 de agosto de 2016

Bienvenida



Rendimos culto en este blog a Ceres, diosa de la alimentación
A mi me encanta cocinar, desde muy joven recuerdo haber tenido interés en la cocina y en comer como acto social.
Y también, claro está, en los libros que tratan del tema.
Así que el tema principal de este blog será la comida y de ñapa, hablaré de libros y películas donde este tema sea relevante.
¡Bienvenidas sus papilas gustativas!
El nombre del blog me vino de repente, cómo no, al leer una receta y malinterpretar el nombre del restaurante del eminente chef que aparecía en la revista.
¡Alabado sea el Monstruo Volador de Espaguetti!
 

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